Quien importa desde China hoy hace malabares con cinco contratos distintos: el agente chino, el freight forwarder, la agencia de aduanas, el banco que gira los pagos y el operador local que recibe la mercancía. Cada uno con su lenguaje, sus tiempos y su factura.
El problema no es el agente, ni el freight forwarder, ni la agencia de aduanas. El problema es que no son una sola operación: cada eslabón está armado para sí mismo, y el cliente termina siendo project manager de su propia importación.
B2BOX es el primer grupo que opera todas esas piezas como una sola empresa. Equipo en China, oficinas en destino, marketplace propio, desarrollo de producto.